“Boliburgeses” viven a todo lujo en Madrid

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Andrés Tovar Zabaleta

Las recientes detenciones en Madrid del exviceministro de Energía Eléctrica, Nervis Villalobos, y del yerno de político opositor Antonio Ledezma, Luis Fernando Vuteff García; así como el descubrimiento de la red de blanqueo de dinero en la que ambos están involucrados y que se hizo con unos 130 inmuebles en la capital española Marbella, valorados en más de 72 millones de euros, vuelve a poner en la agenda la aventura inmobiliaria de capitales venezolanos en España, la cual no es un descubrimiento reciente y, vale destacar, está plagada de lujo.

Los “capitales tricolor” se están haciendo con las están con un alto porcentaje de las viviendas más exclusivas del país ibérico. Incluso, el asunto es de especial interés en los medios españoles. Canales de televisión como La Sexta, Antena 3 y medios como El País y El Confidencial, entre otros, abonan datos sobre el tema: los venezolanos adquieren una media de cinco inmuebles al mes en Madrid, y muchos inversores no dudan en elegir España para llevar a cabo sus negocios.

No en vano es una apuesta interesante para los venezolanos con posibilidades de inversión. La capital española se ha puesto a la par de opciones tradicionales como Miami, gracias a la posibilidad de obtener el permiso de residencia por la compra de una vivienda a partir de 500.000 euros y por la saturación de otros mercados europeos en cuanto a vivienda de lujo, como pueden ser Londres o París.

Así, con un lenguaje común, una política de tendencia controlada en lo económico y un mercado inmobiliario que todavía se está recuperando de un accidente de seis años -conocida como la ‘burbuja inmobiliaria’- los venezolanos buscan un escudo de sus activos ante el creciente desorden económico venezolano. El número de venezolanos que llegan a España aumentó más del 50 por ciento en 2015, según las estadísticas del INE -el instituto de estadísticas español- y, en lo que al negocio de la finca raíz se refiere, el número de propiedades vendidas a los venezolanos ha dado un salto de más de 17 por ciento en 2017 según Registro de la Propiedad (catastro) de España.

“Mientras más empeora la situación en Venezuela, más compran en Madrid” dijo Álvaro González de la Hoz de la unidad de bienes raíces de Petrus Grupo Inmobiliario, que se especializa en la venta y alquiler de propiedades de alto nivel en el barrio de Salamanca. “Se sienten seguros aquí, les gusta la calidad de vida, hablan el idioma y están sacando el dinero de Venezuela”.

¿Qué buscan? Según datos del portal Redpiso, especializado en asesoría en finca raíz, el 30% de los inmuebles ‘premium’ (con un valor por encima del millón de euros) en España son adquiridos por extranjeros, de los cuales ocho de cada diez son venezolanos. la demanda de vivienda como primera opción de residencia de venezolanos en Madrid se ha incrementado un 10% respecto al año anterior. Ya se sitúa por encima de la inversión de rusos y chinos, hasta ahora las nacionalidades que más compraban. Estos datos del Servicio de Estudios de Redpiso analizan estadísticas procedentes de las operaciones de su red de más de 220 oficinas en España. También concluyen que los venezolanos están registrando actualmente un promedio de 5,3 compraventas mensuales en la capital.

En cuanto al gasto medio por vivienda ronda los 565.000 euros por pisos de 120 metros cuadrados, sin garaje. Estas viviendas se concentran zonas de Madrid como Chamartín, Hortaleza, El Retiro y el barrio de Salamanca, al que llaman la “Little Venezuela” por la gran afluencia de venezolanos que han comprado en esa lujosa zona. También, en Barajas y Fuencarral-El Pardo. La demanda se da principalmente en el mercado de vivienda de segunda mano. Según el informe, la oferta de obra nueva es muy baja y más en estas zonas. Entretanto, el mercado de alquiler entre los venezolanos ronda los 1.700 euros mensuales.

En cuanto al perfil del inversor, acota, es de personas con un poder adquisitivo medio-alto, con estudios y empleo. La firma acota que, desde las principales inmobiliarias, esperan que esta tendencia continúe y que los precios de la vivienda de lujo crezcan en torno 10%. Mientras, los inversores venezolanos se muestran absolutamente celosos de su intimidad y firman contratos de confidencialidad para evitar que estas operaciones puedan ser conocidas en la Venezuela sumida en crisis.