Libro “Sentir los números como una vibración” busca motivar y alcanzar el mayor bienestar y felicidad en sus lectores

Daisy Alamo

Mujica se inspiró en Venezuela para escribir este libro porque afirma que el país es una muestra perfecta para sentir las vibraciones.

Javier Mujica, Fundador de la escuela de numerología de Venezuela, impulsa su último libro titulado “Sentir los números como una vibración” a propósito de sus 18 años de fructífera carrera profesional.

La numerología estudia el simbolismo de los números y con ellos se puede definir no solo la personalidad de un individuo sino también la compatibilidad que ésta puede tener con otros y sus influencias en los negocios, ya que cada número tiene sus propios efectos en la vida de cada persona.

“Me motiva el hecho de transmitir mis conocimientos en metafísica y numerología y motivar a otros con respecto a la posibilidad real de alcanzar un nivel más elevado de bienestar y felicidad a través de la vibración de los números, es por ello que fundé la Escuela de Numerología de Venezuela, de donde ya han egresado unas dieciocho promociones de numerólogos. Asimismo, me vinculé a los medios de comunicación para dar a conocer el mensaje de los números y, como digo todos los días, “poner de moda la felicidad”, aseguró Mujica

Según el autor “Sentir los números como una vibración” es un libro que conecta con la numerología, con la ciencia, la metafísica, la matemática, y que trata acerca de la vibración. “Los números como un lenguaje universal están presentes en toda nuestra vida, en especial en nuestra fecha de nacimiento, y a partir de ahí podemos conectarnos con muchas cosas que están vinculadas con esa fecha en la que nuestra alma escogió vivir en este territorio. En este libro vinculo cada uno de los números con la expresión de nuestro país, y es que Venezuela es un universo lleno de todas las realidades que existen en el mundo y se puede apreciar desde el 1 hasta el 9. Es por eso que me inspiré en mi país para escribir este libro”.

El autor

Javier Mujica, nació en Venezuela y fue criado en una atmósfera metafísica, teniendo como maestra a su abuela María Cristina Gutiérrez, quien hoy considera un ser de luz y que le enseñó los conceptos de las siete leyes universales y la presencia de Dios.

Inició sus estudios de teoría y solfeo en Guatire, estado Miranda, cuyos conocimientos lo enseñaron a reconocer la música como una fuente de vida y de inspiración que luego lo vincularían a grupos juveniles en iglesias católicas.

Fue estudiante de la Escuela de Contaduría Pública y Administración de La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), y es allí en donde reconoce que los números gobiernan el mundo. Y afirma que, sin la metafísica de María Cristina, la música de Guatire y la matemática de la UCAB no sería el numerólogo que es hoy en día.