Lippa: El gobierno es el dueño de la escasez y del desabastecimiento en Venezuela

Diputado Luis Lippa

Carlos Morillo / Prensa AN/ Foto Arles Arcia

El  diputado Luis Lippa afirmó que el Gobierno es el dueño de la escasez  y del desabastecimiento en  Venezuela.

Lippa, quien es miembro de la Comisión designada por la  plenaria de la Asamblea Nacional (AN) para abordar el desabastecimiento de carne y de otros productos indispensables en la dieta del venezolano, indicó que “esta situación ha generado pérdida de tiempo y dinero a sus propietarios,  y es el mismo gobierno que inicia la escasez y es el dueño del desabastecimiento en el país”.

El parlamentario hizo un llamado al Ejecutivo para que no continúen las retenciones y decomisos de ganado y alimentos como lo ocurrido con los ganaderos y comerciantes de los estados Guárico, Apure, Cojedes, Barinas y Portuguesa.

Afirmó que se puso de moda que alcaldes y gobernadores  impongan aranceles a  gandolas cargadas de carne y queso al momento de ser transportadas para otras zonas del país, reteniendo  entre el 30%  y el  50%  de los productos.

 

El también presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología se refirió al temor que sienten los ganaderos en Venezuela por la inseguridad. “Tienen miedo de sacar el ganado al matadero por la inseguridad, el  abigeato, la  escasez de combustible y de  vacunas para  el sector ganadero”, dijo.

Asimismo indicó que según cifras que manejan, este año  se va producir 70% menos en contraste con el año pasado, lo cual  es un alerta  y consideró necesario que el gobierno como ente rector y la agroindustria como receptora del producto, generen consensos para un precio que sostenga la rentabilidad del cultivo.

El legislador precisó que el sector agrícola está en emergencia y la culpa es de las malas políticas económicas de los últimos años. “Hicieron alarde de la ‘inversión’ en la materia, pero hoy los productores pasan hambre como el resto del país”, aseguró.

Finalmente, manifestó la preocupación del sector ganadero y agropecuario ante la confiscación de ganado  y productos del campo por parte del Ejecutivo, lo  cual  crea  más  incertidumbre que soluciones.