Partir de este mundo en urna prestada o en bolsas plásticas

“ La muerte debe ser tan hermosa. Para yacer en la suave tierra marrón, con la hierba ondeando sobre la cabeza, y escuchar el silencio. No tener ayer ni mañana. Para olvidar el tiempo, para perdonar la vida, para estar en paz”: Oscar Wilde

Por Omaira Labrador M.


Hace pocos días Venezuela y el mundo, observaron a través de un video casero el entierro de un hombre, por parte de su familia, en el patio de su humilde casa, por no tener recursos económicos para comprar una urna y menos para llevarlo al cementerio.

Ender Bracho, de 39 años,  falleció   luego de padecer una infección en el oído, en el barrio Los Tres Reyes Magos de Maracaibo,  – estado fronterizo con Colombia por el Zulia-  y su caso no solo asombró a Venezuela sino al mundo. Evidenció  la precariedad en que viven y mueren miles de venezolanos.

El vídeo de la familia, entre ellos, la madre cavando el hueco en el patio de la humilde vivienda se hizo viral. Las autoridades luego  compraron la urna, lo llevaron al cementerio y Ender Bracho pudo descansar en paz: en una urna y en lugar adecuado.

En el estado Táchira, en el municipio fronterizo Junín, por las redes sociales corrió un video de un sepelio entrando a la imponente iglesia Santa Bárbara de Rubio –también municipio fronterizo con Colombia por el estado Táchira- y el cadáver era sostenido por las personas con bolsas plásticas y no con un ataúd.

Era la primera vez que públicamente se conocía en Venezuela y el Táchira , que un cadáver era llevado a la iglesia para la misa final, en bolsas plásticas sostenidas por las cuatro esquinas,  y no en un ataúd.

Velado en la cama sin ataúd

El video del hombre llevado hasta su última sepultura en bolsas plásticas negras , luego fue acompañado de una foto del velorio en su casa de habitación. No fue más suntuosa la velación: el hombre fue despedido por su familia en la cama.

Uno de los asistentes tomó la foto de un hombre acostado en la cama,  arropado, rodeado de los candelabros  sin velas, de los floreros de metal sin flores, y las cortinas que identifican los accesorios de un velorio, pero sin la urna. En la cama yacía el cuerpo inerte bien arreglado y arropado.

 

El equipo funerario en Venezuela, por la hiperinflación que está arropando a la población, tiene precios que una familia de bajos y hasta de medios recursos no pueden cubrir. La ayuda oficial a veces llega, pero no siempre.

Jonathan Sánchez,  era el nombre del hombre que fue enterrado en bolsas, hijo de un conocido pintor y músico en Rubio, José Sánchez.

Quienes conocieron la historia dieron cuenta que ya van varios casos si no iguales, por lo menos similares, donde al muerto lo llevan hasta las puertas del cementerio en una urna prestada o alquilada para el acto de velación y para llevarlo a la iglesia, y luego en el cementerio es sepultado en tierra…sin ataúd.

Este tipo de sepelios sin ataúd, y a veces usan cajones parecidos como un escaparate o lo mandan a construir a los carpinteros del pueblo,  no es por tradición es solo por los estragos de la crisis económica en los sectores más vulnerables.

Dos abuelitos en una sola urna

Este no es   el primer caso, hace algunos meses, a dos abuelitos que fallecieron con pocas horas de diferencia en  un casa de cuidado de San Cristóbal  los sepultaron en una sola urna. Sí porque una funeraria  donó una y el otro anciano sin familia y sin dinero debió irse  de este mundo, junto a quien fuera su compañero de casa. A uno lo velaron en la urna al otro en la sencilla cama donde murió.

Y es que si miles de personas no tienen dinero para medio alimentarse, mucho menos  logran conseguir  los millones de bolívares para pagar el  servicio funerario más económico.

Y estos son los casos conocidos, son muchas otras las penurias que sufren los más humildes cuando la muerta los atrapa y cuando la realidad supera a la ficción.

Este trabajo es compartido con

Vea el vídeo del hombre que en el Zulia iban a enterrar en el patio de su casa.