Venezuela: Emergencia humanitaria compleja mantiene al país sin respuesta al VIH

Una mirada al contexto venezolano y local

Por: Juan Quintero Niño

La emergencia humanitaria compleja (EHC) en Venezuela impacta la respuesta al VIH y sida en múltiples aspectos, desde la escasez de medicamentos antirretrovirales y para enfermedades oportunistas en farmacias del Ministerio de Poder Popular para la Salud, la atención médica especializada y de hospitalización, así como el desabasto de insumos para exámenes de control y de laboratorio, fórmulas lácteas para lactantes de madres con VIH, hasta alcanzar el 100% de escasez en algunos Estados.

Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA).

A enero de 2019, se reportó en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA), en el Estado Mérida una escasez 52% en tratamiento antirretroviral y entre el 85% y 100% en medicamentos para enfermedades oportunistas, suplementos nutricionales y fórmulas lácteas e insumos para exámenes de control de laboratorio. La escasez continua resulta en que las personas que viven con VIH o sida retrasen o suspendan su tratamiento, aumentando así su carga viral, la posibilidad de mutaciones y resistencias y, en consecuencia, la desmejora de su calidad de vida y la muerte.

En este contexto, a inicios de febrero, varias ONG exigieron al Ministerio de la Salud liberar y entregar antirretrovirales donados por instituciones como AID FOR AIDS, el Fondo Global de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que estaban retenidas en el Almacén Jipana, ubicado en instalaciones militares del Fuerte Guaicaipuro, Charallave, estado Miranda, según una carta pública difundida por diversas organizaciones. Según información muy reciente, los medicamentos han empezado a distribuirse, aunque algunos Estados aún no han sido atendidos.

El impacto ya se percibe. El “Reporte Conjunto de Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela” elaborado por de varias ONS en septiembre de 2018 estima que las defunciones relacionadas al sida aumentaron de 1.800 en 2014 a –posiblemente- más de 5.000 en el último año y las causas son factores políticos que ameritan una verdadera ayuda humanitaria internacional en la que se involucren agencias interdependientes y de cooperación.


La migración de personal de salud en busca de mejores condiciones de vida también tiene un impacto en la atención en VIH.

No se puede seguir negando la existencia de una EHC como insiste Nicolás Maduro, quien ve la ayuda humanitaria como una intervención que convalida una invasión armada con excusa humanitaria. Esta EHC tampoco puede ser abordada como si se tratara de un desastre natural o un terremoto; hay muchos aspectos políticos y de corrupción que deben ser tratados para restituir el Estado de derecho; amerita un trabajo multisectorial e integral, principalmente con el Programa Nacional de Sida del Ministerio del Poder Popular para la Salud,  que debería manejar con precisión la proyección de dotación, distribución y uso de medicamentos antirretrovirales.

Antirretrovirales sin servicios de salud

Es importante mencionar que la atención en VIH y la salud en general no serán sostenibles solo con medicamentos. La organización Médicos por la salud en su primer boletín de 2019 recogió la situación de 40 centros de salud de Venezuela y documentó 27% de operatividad en quirófanos, 15% de operatividad en áreas de emergencia y 1557 muertes asociadas a falta de insumos médicos entre noviembre del año pasado y febrero del presente. A esto se suma el impacto de la migración de personal de salud en busca de mejores condiciones de vida.

Todo ello es incluido en el trabajo de veeduría de las ONG con trabajo en VIH, que en medio de persecuciones políticas y hostigamiento, continúan promoviendo la educación y documentación de situaciones de vulneración de derechos humanos y trabajando directamente en la atención  de personas con VIH con servicios  médicos y quirúrgicos y abordaje psicosocial.

Los derechos humanos son primero en la restitución del Estado de derecho, la justiciabilidad y reparación de daños y la no repetición de los hechos deben garantizarse. No se puede dar por olvidado el efecto y responsabilidad penal por hecho u omisión de acciones que pudieron haber incidido en la vulnerabilidad y violación de los derechos humanos que causaron la muerte por sida de miles de personas en los últimos años en Venezuela.

Urge salir de la Emergencia Humanitaria Compleja y empezar a reparar la salud y la vida de millones de personas.