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Américo De Grazia: “La Ley de Amnistía es un instrumento a discrecionalidad del oficialismo”

Tras recibir el beneficio de la amnistía este lunes, De Grazia aseguró que el mejor destino para esta normativa es que no sea necesaria y, tras cumplir su función, sea derogada para que ningún venezolano sea perseguido

EL NACIONAL

Tras poco más de un año detenido y siete meses con medidas cautelares, el 9 de marzo el dirigente bolivarense, Américo De Grazia, obtuvo libertad plena a través de la Ley de Amnistía aprobada el pasado 19 de febrero en el país.

Sobre la normativa que permitió su liberación, De Grazia la consideró insuficiente para poder dar respuesta a la gravedad a la situación que viven los presos políticos en el país.

“La Ley de Amnistía es un instrumento a discrecionalidad del oficialismo. No hay que menospreciarla porque más de 800 familias tienen esperanzas en ella y que ella le ayude a liberar a sus prisioneros y a sus enjuiciados. Hay más de 11 mil personas, son cifras de Foro Penal y Provea, procesados desde la llegada de Chávez al poder hasta el día de hoy”, aseguró.

Tras ser absuelto de una causa que permaneció opaca y sin ningún sustento probable, De Grazia conversó con Correo del Caroní sobre su proceso de detención y las irregularidades que vivió desde su liberación en la madrugada del 24 de agosto de 2025.

El exdiputado y líder del movimiento Guayana Libre explicó que fue notificado de “se iría” de la sede de El Helicoide durante la noche del 23 de agosto; sin embargo desconocía si se trataba de una excarcelación o un traslado a otro centro penitenciario.

No fue hasta la madrugada cuando se le dio aviso que sería excarcelado, esto en el marco de una creciente tensión política en el país, dada la amenaza marítima de los Estados Unidos en el mar Caribe.

“Me entero el 24 después que me sacan de mi celda que me voy ya excarcelado. Llaman a mi señora y le dicen que me venga a buscar. Lamentablemente no me dieron tiempo de despedirme de mis amigos de celda, uno de ellos Alfredo Díaz, que murió de un infarto. Eso me dolió muchísimo. Salí bajo medidas cautelares, pero dichas verbalmente. No me entregan boleta de excarcelación. Me podían agarrar en cualquier esquina de Caracas y decirme que estaba detenido por escaparme del El Helicoide”, declaró.

Una excarcelación marcada por el silencio administrativo

De Grazia no ofreció detalles sobre lo que vivió en el centro de detención que, a día de hoy, se pretende convertir en un centro recreativo. No obstante, sí aclaró que su excarcelación estuvo marcada por el silencio.

Nunca vio su expediente. Durante meses no supo el teléfono ni el nombre del defensor público que llevaba su causa. Es más, aclaró que los tribunales jamás recibieron ninguno de los oficios que intentó introducir para pedir una defensa privada ni tener acceso a la documentación que se usó para aprehenderlo.

“Ante un hecho de incertidumbre como el que se estaba viviendo, yo me presentaba todos los días en tribunales porque no sabía a qué cosa atenerme. Desde agosto hasta mediados de septiembre me presenté a diario. Después de septiembre la cosa se normalizó porque conocí a mi defensor, no me quiso dar su teléfono. Me hicieron pagar un dinero para solicitar el expediente a la Fiscalía, nunca me lo dieron, pero sí me lo cobraron. De mí, no hay ninguna correspondencia en ningún tribunal porque siempre me lo negaron”, manifestó De Grazia.

Amnistía: un mal necesario para alcanzar la libertad

Tras aprobarse una cuestionada Ley de Amnistía que ha sido calificada como “excluyente” por diferentes organizaciones de derechos humanos y, además, cuestionada por la ausencia de principios como la no repetición y la reparación de daños en su contenido; Américo De Grazia acudió a los tribunales por contar con el perfil para obtener libertad plena. Sin embargo este oficio tampoco le fue recibido.

“Se me otorga libertad plena bajo la Ley de Amnistía. Estuve tan pronto se aprobó la Ley de Amnistía en el Tribunal Tercero de Terrorismo que lleva mi causa, a pedir que me dieran el beneficio de amnistía, me negaron recibir el oficio y me informaron oralmente que ya mi amnistía había sido solicitada por el Ministerio Público y aprobada por la juez. Hasta el día de ayer, en el que me la otorgaron por escrito”, aclaró.

De Grazia manifestó su rechazo a que existan personas detenidas sin ninguna razón, recordando el caso de muchos líderes sindicales que se encuentran tras las rejas por “pedir que se cumpla el contrato colectivo”.

“Es un ataque al libre pensamiento. No podemos apostarle a esta ley. El mejor destino de esta ley es que no fuera necesaria. El mejor destino de esta ley es que mañana cumplida su misión sea derogada para siempre. Que nunca más ningún venezolano sufra persecución ni encarcelamiento por ser una amenaza para el gobierno de turno”, cerró.