OPINIÓN

¿ES COHERENTE EL ‘NO A LA GUERRA’ DE PEDRO SÁNCHEZ CONTRA TRUMP?

BÉLGICA OTAN:EPA4618. BRUSELAS (BÉLGICA), 11/07/2018.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), conversa con el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump (c), al inicio de la cumbre de jefes de estado de la OTAN en Bruselas (Bélgica) hoy, 11 de julio de 2018. Los líderes de la OTAN inician una cumbre de dos días en la que abordarán las amenazas a las que se enfrenta la organización y la necesidad de que los aliados repartan más las cargas e incrementen su gasto en Defensa. EFE/ Olivier Hoslet

Jordi Oriola Folch – España

El 28 de febrero de 2026, Susan Sarandon recibió, en Barcelona, el premio internacional del certamen de cine de los Goya y, en rueda de prensa, declaró su admiración por el presidente español Pedro Sánchez, al que encuentra alto y guapo, porque como dijo, a pesar de que sabe muy poco sobre él en él, siempre le encuentra en el lado correcto de la historia, en referencia a su denuncia contra la guerra en Gaza y al reconocimiento que España hizo de Palestina como estado, y también a la negativa ante Trump de incrementar el gasto militar de España hasta el 5% como miembro de la OTAN, por su oposición al secuestro de Maduro en Venezuela y por la oposición al ataque contra Irán, llegando a impedir que se utilicen las bases de EE.UU. en España para abastecerse de camino hacia Irán, y en definitiva para pedir que se negocie para evitar la guerra y no dinamitar el orden internacional.

Ciertamente, Sánchez es alto y atractivo, pero como dice Sarandon, no le conoce demasiado bien. Porque, por un lado se agradece que Sánchez se oponga discursivamente a las acciones unilaterales de Trump i Netanyahu en un momento en que un buen puñado de países tienen miedo a Trump y no se atreven a criticarle y, posiblemente Sánchez tiene esas ideas que admiran a Sarandon y no miente, pero también es evidente que la motivación para enfrentar su postura a la de Trump es por interés electoral, dado que las encuestas predicen que perderá las elecciones ante la extrema derecha española y, entrando en este combate épico contra Trump y la extrema derecha global, Sánchez espera recuperar votantes y poder derrotar a los «trumps locales» del PP y Vox.

Pero esta postura internacional de Sánchez es anecdótica y es una opinión más en medio de otras muchas opiniones. En cambio, su posición, en el caso del conflicto que España tiene con Catalunya, sería determinante y posibilitaría de inmediato una solución: el derecho a la autodeterminación de los catalanes, tal y como Sánchez ha pedido con respecto al caso de los palestinos. Pero en este conflicto en su propio estado, Sánchez no elige la posición moral de hacer valer los derechos humanos, sociales y políticos, sino que toma partido por el bando más fuerte (que es el suyo) en contra de los catalanes a los que se les niega la libertad de elegir democráticamente.

Los catalanes sabemos cómo Sánchez apoyó la aplicación ilegítima del artículo 155 de la Constitución Española para suspender el autogobierno catalán por haber preguntado a la ciudadanía catalana en referéndum sobre qué marco político prefería. Sánchez también ha autorizando el espionaje ilegal de los teléfonos móviles de independentistas catalanes en el mayor caso mundial de espionaje con el programario Pegasus. Además, está infiltrando a policías en movimientos sociales catalanes pacíficos. Y trata a Catalunya como una colonia interna, y la sigue expoliando con un superávit anual (22.000 M€ en el 2021, casi un 10% del PIB catalán, pero ya se calcula que serían 25.500 M€) entre lo que los catalanes pagan en impuestos a Madrid y lo que vuelve en inversiones del estado (1). Pero además de este expolio estructural de fondo, reiteradamente España no cumple con los presupuestos y, por ejemplo en 2021, invirtió en Cataluña sólo un 36% de lo presupuestado, mientras que en Madrid invirtió un 184% de lo presupuestado (2). Es decir, que Sánchez pretende pacificar la colonia, pero no permitiendo que los catalanes puedan liberarse de la dominación de Madrid, lo que sí reclama, por ejemplo, para los palestinos.

Por eso, no pedimos a Sánchez que abandone esta posición a favor de la paz, la legalidad internacional y el derecho a la soberanía de los pueblos afectados por Trump o Netanyahu, sino que le pedimos que, en los casos que afectan a España, sea coherente y no se contradiga según hable de EE.UU. e Israel o de España: España debe reconocer el derecho a la autodeterminación de Cataluña.

Notas:
(1) https://govern.cat/salapremsa/notes-premsa/539622/deficit-fiscal-catalunya-lestat-ja-frega-22000-m-euros
(2) https://www.rtve.es/catalunya/noticies/20220531/l-estat-nomes-executa-36-les-inversions-a-catalunya/2356460.shtml

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