Armas de energía dirigida y riesgos para la salud humana: una evaluación técnica y jurídica

Por Virginia Contreras (*)
Durante décadas, la comunidad internacional ha tratado de establecer límites claros al desarrollo y uso de armas para proteger la vida y la dignidad humana. Sin embargo, la velocidad del avance tecnológico ha superado con creces la capacidad de la regulación y de los tratados internacionales. Entre estos desarrollos, se encuentran sistemas capaces de incapacitar personas o neutralizar equipos a distancia, sin necesidad de proyectiles convencionales, planteando interrogantes sobre la seguridad, la salud y la protección de derechos fundamentales.
En un contexto de conflictos híbridos, tensiones geopolíticas y manifestaciones masivas, el debate sobre estas tecnologías ya no es exclusivamente militar: toca directamente la seguridad de personal militar, algunos civiles y la garantía de transparencia y supervisión en el uso de la fuerza.
Tecnología y funcionamiento
Entre estas tecnologías se encuentran las llamadas armas de energía dirigida (Directed Energy Weapons, DEWs), que incluyen microondas de alta potencia, radiofrecuencia pulsada, ondas milimétricas y, en algunos proyectos, efectos acústicos o sonoros. Estas armas no se limitan a rayos láser ni a sistemas visibles, y su diversidad técnica y modos de aplicación hacen que sus efectos potenciales sobre la salud sean variados y, en muchos casos, todavía poco estudiados.
Un ejemplo destacado es el Sistema de Denegación Activa (Active Denial System, ADS) del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Este sistema utiliza ondas milimétricas de alta frecuencia para generar dolor intenso en la piel, provocando que las personas se retiren del haz. Las ondas penetran hasta aproximadamente 0,4–0,5 mm, afectando nervios, vasos sanguíneos y glándulas superficiales, y pueden tener impactos en órganos cercanos según intensidad y duración de la exposición. El ADS fue desplegado en Afganistán en 2010, aunque no se utilizó en combate directo antes de ser retirado.
Existen además versiones portátiles y compactas, así como sistemas que combinan pulsos electromagnéticos o microondas para afectar equipos electrónicos y, potencialmente, tejidos humanos a distancia.
Posibles efectos en la salud
- Efectos documentados o plausibles:
- Quemaduras superficiales en piel y tejidos delicados.
- Dolor intenso y respuestas neurológicas inmediatas.
- Molestias auditivas o sensación de vibración en sistemas con componente acústico.
- Daño ocular temporal o deslumbramiento si se emplean haces láser diseñados específicamente para ceguera (no aplicable al ADS).
Posibles efectos emergentes o teóricos (en investigación):
- Alteraciones neurológicas comparables a lesiones cerebrales traumáticas.
- Estrés oxidativo y cambios celulares en tejidos superficiales o profundos, incluyendo glándulas.
- Riesgos a largo plazo sobre órganos sensibles o tejidos internos, aún no verificados en humanos.
Nota: la aparición de estos efectos depende de intensidad, frecuencia, duración y modo de aplicación, y no se han documentado de manera concluyente en todos los sistemas militares.
Caso reciente: Venezuela, enero de 2026
Durante una operación militar estadounidense en Venezuela el 3 de enero de 2026, el presidente Donald Trump mencionó en entrevista con el New York Post un dispositivo informalmente denominado “Discombobulator”, que habría neutralizado defensas militares venezolanas. Este nombre no corresponde a ninguna designación técnica oficial.
Según información extraoficial, dentro del área de exposición algunas personas presentaron sangrado nasal, vómitos con sangre, desmayos y posibles daños en órganos internos. Los afectados incluirían principalmente personal militar y algunos civiles, lo que refuerza la necesidad de investigaciones independientes sobre la seguridad de estos sistemas.
Marco jurídico internacional
El Derecho Internacional Humanitario establece que todo nuevo medio de guerra debe evaluarse según los principios de distinción, proporcionalidad y precaución. Armas diseñadas para causar ceguera permanente están prohibidas por tratados internacionales, pero los DEWs como el ADS no están regulados específicamente, ya que son posteriores a la firma de la mayoría de los convenios sobre armas convencionales y láseres.
Esto no implica que sean inocuas: su uso podría violar normas generales sobre daño superfluo o indiscriminado, dependiendo del contexto y la supervisión de su aplicación.
Riesgos para libertades civiles y procesos democráticos
La miniaturización y portabilidad de estas armas genera riesgos adicionales en contextos civiles. Si se emplean indebidamente, podrían disuadir manifestaciones, concentraciones públicas o participación electoral mediante efectos físicos inmediatos.
Desde el punto de vista de derechos humanos, cualquier uso sobre población civil debe someterse a controles estrictos, supervisión judicial y mecanismos de rendición de cuentas, para prevenir su instrumentalización política.
Llamado a regulación y transparencia
La rápida evolución de estas armas frente a la regulación internacional exige:
1. Evaluaciones científicas independientes de efectos a corto y largo plazo.
2. Transparencia estatal sobre despliegues y pruebas.
3. Normas claras que limiten su uso a contextos donde los principios de derecho internacional humanitario y derechos humanos se respeten.
La protección de personal militar y civiles, junto con la clarificación de riesgos reales para la salud humana, debe permanecer en el centro del debate.
Bibliografía
Health Impacts of Crowd-Control Weapons: Directed Energy Devices — Physicians for Human Rights (phr.org)
Directed Energy — U.S. Department of Veterans Affairs (publichealth.va.gov)
Neurological Directed-Energy Weapons — PubMed (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
Active Denial System — Wikipedia (en.wikipedia.org)
Dazzler & PHASR Weapons — Wikipedia (en.wikipedia.org)
MEDUSA Acoustic Weapon — Wikipedia (en.wikipedia.org)
Marco legal sobre prohibición de armas láser — Congress.gov (congress.gov)
Análisis jurídico y derechos humanos sobre DEWs — Heritage Foundation (heritage.org)
Cobertura extraoficial de Venezuela 2026 — MoneyControl (moneycontrol.com)
(*) Virginia Contreras, especialista en seguridad y defensa, abogada y consultora internacional en derechos humanos y gobernanza.

