El Vigía y el sector energético venezolano: oportunidades estratégicas para el desarrollo regional – Por Eduardo García Acosta

Venezuela atraviesa un momento decisivo en materia energética.
Los recientes anuncios desde Estados Unidos sobre una posible apertura a inversiones internacionales reactivan el debate sobre la reconstrucción económica del país y vuelven a colocar al sector energético como eje central de ese proceso.
En este contexto, El Vigía y el eje Sur del Lago–Andes poseen características estratégicas que no deben quedar fuera del análisis. Más allá de la discusión política, existen oportunidades concretas que podrían impactar directamente en el desarrollo económico regional si se gestionan con visión y planificación.
El Vigía como nodo logístico y productivo
El Vigía es un punto de conexión clave entre los estados Mérida, Zulia y Táchira. Su ubicación lo convierte en un corredor natural para el transporte de bienes, insumos y servicios, especialmente vinculados a la actividad agroindustrial y energética del occidente del país. Cualquier proceso de reactivación energética nacional requiere necesariamente del fortalecimiento de estos nodos regionales.
Infraestructura energética y servicios asociados
La recuperación del sector energético implica la modernización de oleoductos, sistemas eléctricos, plantas de generación y redes de distribución. Para una ciudad como El Vigía, esto abre oportunidades para empresas locales de servicios industriales, mantenimiento, logística, transporte y soporte técnico, generando encadenamientos productivos a nivel regional.
Energía, agroindustria y desarrollo local
La estabilidad y disponibilidad energética es un factor crítico para la agroindustria del Sur del Lago. Una política energética bien diseñada puede mejorar la competitividad de los productores locales, reducir costos operativos y fortalecer la capacidad de procesamiento y distribución de alimentos, impactando positivamente en el empleo y la economía municipal.
Energías renovables con enfoque territorial
El proceso de reconstrucción energética también permite integrar soluciones de energía solar y sistemas híbridos, especialmente en zonas rurales y productivas del eje El Vigía–Sur del Lago. Estas alternativas no solo aportan sostenibilidad, sino que reducen la dependencia de sistemas centralizados y aumentan la resiliencia energética local.
Empleo y retorno de talento regional
La reactivación del sector energético y sus actividades conexas puede generar empleo directo e indirecto en la región, además de incentivar el retorno de talento técnico y profesional originario de Mérida y el occidente del país, hoy disperso en otras regiones o en el exterior.
Inversión con visión regional
Más allá de atraer inversión, el verdadero desafío consiste en articular modelos de desarrollo regional que integren al sector público, al empresariado local y a la ciudadanía. Las alianzas público-privadas, los esquemas de servicios y los modelos de cooperación pueden convertirse en herramientas clave si se aplican con transparencia y planificación.
El sector energético puede ser un motor de desarrollo no solo para Venezuela, sino también para ciudades estratégicas como El Vigía, siempre que se entienda que la recuperación nacional comienza desde lo local.
Eduardo García Acosta
Analista en estrategia comercial y desarrollo económico

