Periodista Carlos Julio Rojas se quita la mordaza y revela el infierno vivido en sus casi dos años preso en El Helicoide

En un acto de desafío a la censura el periodista y defensor de derechos humanos (DDHH) Carlos Julio Rojas, reconocido como preso de conciencia por Amnistía Internacional quien fuera excarcelado el pasado 14 de enero tras permanecer 638 días privado de libertad en el Helicoide, decidió dar su primera entrevista a la comunicadora Idania Chirinos donde a pesar de las advertencias del Tribunal de no declarar confesó que no es momento de callar. Resaltó cómo fue víctima de torturas psicológicas y las condiciones inhumanas.
Rojas relató cómo su cárcel estuvo llena de constantes castigos, aislamientos prolongados y tigritos solo por el hecho de ser periodista y defensor DDHH, “»Fueron 21 meses, casi dos años donde la dignidad me hizo libre y no lograron doblegarme», declaró Rojas, Acusado de delitos graves como magnicidio, cargos que son completamente falsos montados a través de un burdo show con testimonios amañados e inverosímiles los cuales se cayeron cuando por ejemplo en una visita dentro del penal los testigos admitieron frente a todo el mundo no conocerme, indicó.
El periodista reveló que durante los primeros días de su detención estuvo esposado durante 10 días como forma de coacción para obligarlo a grabar un video con una confesión falsa. “A mí me acusaron de terrorista cuando lo único que yo he hecho es defender los derechos y la respuesta del régimen ha sido llevarme detenido en cinco oportunidades incluidos carcelazos en la cárcel militar de Ramo Verde y ahora en El Helicoide”.
Entre las situaciones más extremas, Rojas relató denunció haber pasado 70 días sin ver el sol y permanecer en celdas de castigo conocidas como «tigritos», espacios de dos metros por dos sin cama y entre ratas desarrollando una lumbalgia crónica. “Llegue a pasar cuatro meses aislado totalmente sin contacto con mi familia y privado de paquetería, llegando al nivel de castigo que un funcionario al pedirle mis medicamentos para la tensión y fuerte dolor me dijo que estaba retenidos”.
Asimismo, denunció un intento de agresión física por parte del subdirector del centro de detención. «Me levanta la mano, me dice las redes están encendidas e intentan pegarme, en ese instante yo le digo mirándolo a los ojos que soy preso de conciencia declarado por Amnistía Internacional, un periodista y defensor, que debía respetarse la integridad física, su respuesta fue llevarme al tigrito donde mis compañeros eran las ratas en condiciones inhumanas. Esto ocurrió varias veces llegando a estar en una oportunidad casi un mes y encerrado allí”, reveló
A pesar de las amenazas constantes de traslado y las advertencias de «portarse bien» y «no hablar», Rojas mantuvo su labor de denuncia como periodista y defensor desde el interior del centro de detención. «Elevar la voz no es un delito y el Carlos Julio que era en la calle rebelde que no calla ante las injusticias siguió firme y digno en las mazmorras», afirmó con contundencia.
Tambien se refirió al anuncio de Delcy Rodríguez sobre El Helicoide y mencionó que su cierre si se da es un logro para los venezolanos. “Ahora debemos elevar el grito para la liberación del resto de presos políticos para lograr así una verdadera transición a la democracia donde la libertad y la justicia reinen”.
Concluyó agradeciendo primeramente a Dios con la intersección de su Virgen de La Candelaria y al gran San José Gregorio Hernández, al gremio periodístico encabezado por el Colegio Nacional de Periodistas donde es Secretario General Adjunto de la seccional Distrito Capital, a organismos internacionales, defensores de DDHH como Amnistía Internacional y la oficina del Alto Comisionado de derechos humanos de la ONU y no menos importante al valiente pueblo de Libertador donde con su Frente Norte de Caracas seguirá luchando por una mejor calidad de vida a través de la denuncia protesta y propuesta.
Contacto:
Carlos Julio Rojas: Periodista y Defensor de Derechos Humanos
@CarlosJRojas13

